La exposición de la Casa de Colón ‘Frida. Mole, chocolate y tequila’ homenajea a la artista en el 110 aniversario de su nacimiento


Uno de los grandes iconos de la cultura americana y mundial del siglo XX, la mexicana Frida Kahlo, llega a la Casa de Colón de la mano de la exposición ‘Frida. Mole, chocolate y tequila’, obra de la artista Julia María Crespo Freijo, una residente en Las Palmas de Gran Canaria natural de Ciudad de México que rinde así un homenaje a la artista cuando se cumplen ciento diez años de su nacimiento.

La muestra que inaugura este miércoles, 18 de octubre, a las 20.00 horas, aúna conceptos de ancestral sabor mexicano, desde lo picante y lo dulce a lo amargo, para abrazar la vida y la obra de quien es hoy considerada un icono universal. “Cuando estudias la obra de Frida compruebas que tuvo una existencia muy rica y especial y yo pensé que ahora era un buen momento para recordarla y homenajearla como lo que fue y como lo que es: un símbolo y una figura llena de significado”, explica Crespo.

La exposición permanecerá abierta en este museo del Cabildo de Gran Canaria hasta el próximo 12 de noviembre y cuenta con la colaboración de el Consulado Honorario de México en Canarias y la marca Corona. Se podrá visitar de manera gratuita de lunes a viernes entre las 10.00 y las 21.00 horas, los sábados entre las 10.00 y las 18.00 y los domingos y festivos entre las 10.00 y las 15.00.

En la práctica, el tributo de Crespo cristaliza en una serie de obras pictóricas de trazos enérgicos y mezclas duotonales que combinan la tradición mexicana con el complejo mundo de emociones y cualidades que caracterizaron a la legendaria artista, buscando retratar sentimientos ambivalentes que exhiben tanto a una Frida tierna e inocente como transgresora, creadora desafiante y devota de la cultura azteca.

Desde la diversidad del color y el espíritu tonal de lo tradicional mexicano, Julia Crespo presenta a una autora que siente en color la vida, o hace de su vida su pintura autobiográfica. El color es, de hecho, un rasgo mexicano que acompaña a Crespo incluso a tanta distancia de su país natal. “Los colores me llaman constantemente”, indica.

Inspirándose bien en imágenes fotográficas de la artista o en su obra, Crespo va reflejando tanto alegría, rabia, soberbia o dolor, a fuerza y libertad, entre otras muchas inquietudes relevantes de lo humano. Hasta el punto de que parece reafirmar con sus cuadros el propio aseverar de la homenajeada: “Aquí me pinté yo, Frida Kahlo”.

Integran la muestra un total de treinta obras realizadas entre 2016 y 2017 con estilos distintos. Una primera colección hecha en acrílico sobre lienzo parte de una rigurosa selección de fotografías de Kahlo en blanco y negro. Y una segunda serie compuesta por seis cuadros de técnica mixta sobre madera supone un trabajo de recreación fundamentado ya no sólo en un entorno de tradición mexicana, sino también de simbología y contexto socio-global.

Todo ello junto a otros objetos intervenidos donde se sigue integrando la figura de la pintora con el intercalado además de frases que muestran su ingenio, el sufrimiento o sus ganas de vivir.

Julia María Crespo Freijo (1975) es licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad Iberoamericana de Tijuana, donde cursó grados de grabado e ilustración. Ha asistido a varios talleres de pintura, entre ellos el de técnicas mixtas, impartido por el conocido pintor mexicano Héctor Herrera, y el de óleo de Miguel Ángel Salazar en Las Palmas de Gran Canaria.

La Casa de Colón, con México
La muestra supone también una manifestación más de apoyo y solidaridad de la Casa de Colón hacia el pueblo mexicano tras el reciente terremoto que golpeó varias zonas del país. Por este motivo, el programa de mano de la exposición incluye el hashtag #FuerzaMéxico, utilizado en las redes sociales para respaldar a México y al que se ha sumado activamente el museo.

Estos lazos se harán de nuevo patentes el próximo 4 de noviembre con la inauguración a las 12.00 horas del altar del Día de los Muertos dedicado a Frida Khalo junto a un taller para escolares ese mismo sábado, una iniciativa con la que colabora la Asociación Azteca de mexicanos en Canarias.

La exposición adentra a los espectadores y espectadoras en el paisaje vital y artístico de Frida Khalo, que encontró en su dolorosa e intensa biografía el material para la creación pictórica. Su vida estuvo marcada por el dolor, pero también por su poderosa y personal manera de afrontarlo, tal y como atestiguaron sus últimas palabras en el lecho de muerte, el 13 de julio de 1954, en la mítica Casa Azul de Coyoacán: “Espero alegre la salida y espero no volver”.

Author: J.A.D

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